En el corazón de San José, al sur de Misiones, una yerba mate mantiene viva una tradición que combina educación, trabajo y producción agropecuaria. Se trata de Yerba Mate Don Bosco, elaborada en el Instituto Agrotécnico Salesiano Pascual Gentilini, una institución que desde hace más de nueve décadas forma generaciones de jóvenes en actividades vinculadas al campo.

La historia de esta yerba está estrechamente ligada a la presencia salesiana en Misiones. Desde las primeras décadas del siglo XX, el Instituto Pascual Gentilini impulsó la enseñanza agrícola como una herramienta para el desarrollo de la región y la formación integral de sus estudiantes. Entre las diversas actividades productivas desarrolladas en el establecimiento, la yerba mate ocupó un lugar central.

A lo largo de los años, la institución fue perfeccionando los procesos de secado y estacionamiento de la hoja, conservando métodos tradicionales que forman parte del patrimonio cultural yerbatero de Misiones. Uno de ellos es el sistema de secado barbacuá, una técnica ancestral que utiliza el calor indirecto del fuego y que aporta a la yerba un característico sabor ahumado.

La marca Don Bosco nació como una forma de agregar valor a la producción realizada dentro del instituto y, al mismo tiempo, fortalecer el modelo educativo basado en el aprendizaje práctico. Los alumnos participan de distintas etapas de los procesos agroindustriales, incorporando conocimientos técnicos y experiencia productiva.

Actualmente, la yerba se elabora y envasa en el propio establecimiento de San José. Su producción mantiene un perfil artesanal, con estacionamiento natural y métodos tradicionales que la diferencian dentro del mercado yerbatero argentino.

Más que una marca comercial, Yerba Mate Don Bosco representa una experiencia educativa y comunitaria. Cada paquete refleja décadas de trabajo de docentes, estudiantes y productores vinculados a la obra salesiana, consolidando un proyecto que combina formación, cultura del trabajo y arraigo territorial.

En una provincia donde la yerba mate forma parte de la identidad colectiva, Don Bosco ocupa un lugar particular: el de una producción que nació en una escuela y que logró trascender las aulas para convertirse en un símbolo de la tradición agropecuaria de San José y del sur misionero.

Fuentes consultadas